Turín, las mejores referencias de los comensales

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Turín se encuentra ubicado en el noroeste de Italia, más cerca de Suiza que de Roma, a orillas del río Po.

Este río divide la ciudad en la parte correspondiente a la colina y la parte correspondiente a la planicie. El área donde actualmente se asienta la ciudad de Turín fue habitada en un principio por el pueblo de los taurinos. La ciudad fue fundada por los romanos en el siglo I bajo el nombre de Augusta Taurinorum. Se trataba de un campamento romano del cual todavía se conservan sus restos.

Para el siglo VI, la ciudad se había convertido en un ducado al mando de los lombardos y en el siglo VIII fue conquistada por Carlomagno, convirtiéndose en condado francés. Durante los siglos XII y XIII, Turín pasa a ser una ciudad libre, antes de convertirse en parte de la Casa Saboya en 1280. Para el silgo XV, Turín ya era capital del Piamonte y en el siguiente siglo nuevamente vuelve al dominio de la casa Saboya.

En el siglo XIX Turín se convierte en importante defensor de la unidad italiana llegando a ser capital del reino italiano por unos cuantos años. El liberalismo y el socialismo italiano tienen en Turín uno de sus caldos de cultivo en este periodo. Turín entra al siglo XX con un importante desarrollo cultural e industrial. A esta ciudad podemos llegar por el Aeropuerto Internacional Sandro Pertini, a 16 kilómetros de la ciudad.

Una vez en el centro de la ciudad, debemos buscar alojamiento. Podemos ir al exclusivo Art Hotel Boston que cuenta con obras de Andy Warhol en su interior, o podemos ir al Hotel Piemontese, cerca de la Vía Roma. La opción económica podría ser el Hotel Edín Torino, cerca de los museos y del Parque Valentino. Lo primero que hay que hacer en Turín es reclamar su herencia y eso lo hacemos yendo a ver las Residencias de la Casa Real Saboya, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Se trata de un conjunto de edificios que datan del siglo XVI en adelante y que han sido construidos con una mezcla de estilos manierista y barroco. Dentro de este magnífico complejo podríamos pasar varios días ya que incluyen una serie de atractivos turísticos en su interior amén de que son varios edificios individuales.

Por ejemplo está el Palacio Real, el edificio más importante del conjunto que cuenta en su interior con increíbles tapices, además de una colección de jarrones chinos y japoneses bellísimos. El segundo piso nos recibe con una escalera de mármol fascinante. Aquí también veremos los fastuosos apartamentos de los duques y la nutrida sala de armería en una de las alas del palacio.

Las afueras del palacio nos muestra la Capilla del Santo Sudario que albergó la sábana hasta 1946. Otro edificio importante del complejo es la Biblioteca Real de Turín. Se trata de un museo que contiene más de 220 000 volúmenes, 5 000 manuscritos y 3 000 dibujos, entre otros tantos documentos. Allí podremos ver el autorretrato de Leonardo DaVinci. Luego hay que conocer el Palacio Madama -siempre dentro del complejo de las Residencias de la Casa Real Saboya-.

Dentro de este edificio encontramos el Museo Municipal de Arte Antiguo que ostenta una vasta colección de más de 70 000 ejemplares de obras de todos los tiempos. Luego hay que conocer la Catedral de Turín que en la actualidad alberga el Santo Sudario de Jesús. Otros lugares dentro de este complejo y que merece la pena ser vistos son el Museo Egipcio, la Galería Sabauda, el Palacio Carignano, la Mole Antonelliana, el Parque del Valentino, el Stupinigi, la Basílica de Superga y la Basílica de María Auxiliadora.

Otro atractivo de Turín es el Museo del Cine ya que el cine italiano nació en esta ciudad. Aquí podemos conocer detalles interesantes de la obra de Fellini, Visconti, Rosellini, entre otros. Habíamos hablado de la comida al inicio de este artículo. Hay que decir que la comida piamontesa hace énfasis en la carne de res y tiene un sabor muy particular.

También encontraremos toda clase de quesos, trufas blancas, miel de castaño, cerveza de remolacha, chocolate y avellanas, como especialidades de Turín. Los palitos de queso llamados grissini también los hallamos en Turín. Por supuesto no pueden estar ausentes los vinos tintos del tipo Barbaresco y Dolcetto, entre otras destacadas cosechas. Podemos hacer una excursión hacia el sur de Turín en busca de las zonas de Alba, Barolo y Bra que gozan de paisajes con colinas verdes entrañables.

Aquí podemos probar el Martín o el Vermouth. De los restaurantes de la ciudad podemos recomendar el clásico Porto Di Savona y el Ristorante Combal Zero que se encuentra ubicado en el Museo de Arte y goza de una magnífica vista hacia las montañas.

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