Extendido del pegamento sobre el suelo antes de proceder a la colocación de una serie de baldosas (en este caso, se prepara para ocho unidades). Hay que jugar con el tiempo de presecado de la cola y la dimensión de las losetas. Cortado de las losetas al llegar junto a la pared de la habitación. El mareaje de lo que hay que cortar se llevará a cabo del mismo modo que se ha explicado para las baldosas de moqueta autoadhesiva.
Para el trazado del segundo eje se podrá recurrir a una escuadra de dibujo o de carpintero, al objeto de conseguir un trazo perpendicular al primer eje.
Se presentará, sin encolar, una línea en cruz de «maestras» apoyándose en los dos ejes perpendiculares anteriormente trazados.

Hay que prestar especial atención al recortado de aquellas losetas que tengan que colocarse junto a resaltos o molduras existentes en las paredes de la habitación. El encolado de las baldosas se realiza tanto sobre ellas como sobre el soporte, el suelo, utilizando siempre una espátula dentada y dejando secar el tiempo necesario para que la cola pierda adherencia al tacto. Por lo tanto, conviene actuar tambiín en este caso por zonas cuya cubrición permita actuar con eficacia (es decir, que la cola repartida en el suelo y en el dorso de las baldosas ni sea demasiado fluida ni demasiado seca).
Tambiín se partirá del centro de la habitación despuís de haber determinado los dos ejes geomítricos de la superficie a pavimentar. Recuírdese que más importante que una exactitud meticulosa en el paso de un eje por el centro de la habitación, es que íste sea paralelo, al menos, a una de las paredes en el caso de que haya una desigualdad en paralelismo.
El otro eje vertical al primero longitudinal, se lleva a cabo con ayuda de una escuadra o de una baldosa o plancha que estí perfectamente escuadrada.
Estas líneas axiales se materializarán en el suelo por medio de unos trazos de tiza o de rotulador. Tambiín puede lograrse mediante un cordel tensado entre dos puntas hincadas.
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