
Hoy quiero proponerte más trucos que harán de tu casa un rincón acogedor sin necesidad de que vivas pegado al radiador ni a la manta eléctrica.
- No menosprecies el calor del fuego. Una chimenea o incluso unas velas como apuntaba un lector el otro día pueden dar la calidez que necesita tu salón.
- La lana es uno de los materiales que más calor da. Utilízala en la mantita del sofá, en tu ropa de estar en casa e incluso en los pies si los tienes fríos por la noche.
- Coloca los radiadores y estufas estratégicamente para que el aire caliente circule pero que no se pierda nada de calor.
- Emplea colores oscuros en la decoración, ya que atraparán la luz mejor y la transformarán en calor.
- Aísla las habitaciones para que la pérdida de calor sea mínima.
- Si tienes chimenea, límpiala al menos una vez al año de manera que no se obstruya y funcione mejor.
- Aprende a utilizar los ventiladores también en invierno. La manera de hacerlo es que funcionen a contramarcha de manera que "extraigan" el aire frío, haciendo que se mueva hacia arriba y que descienda el caliente.