La Mezquita Azul de Estambul

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La Mezquita Azul de Estambul

Entre el 1609 y 1616 fue construida la Mezquita azul en Estambul, bajo el reinado del sultán otomano Ahmed. Este sultán tomó el trono a los catorce años de edad, con una gran aceptación de los habitantes de esas tierras. A los veintiocho años falleció, luego de un tiempo de haber sido inaugurada la mezquita, por poseer una enfermedad, cáncer. Actualmente Ahmed se encuentra enterrado en la mezquita misma que mandó a construir, mas específicamente en un mausoleo que construyeron al que llamaron el “külliye”. Su visita es obligatoria para todos los turistas que dispongan de alojamiento en Estambul.

La Mezquita fue llevada a cabo por Mehmet Aga, quien fue apodado “Sedefkar”, el marquetero éste fue un aprendiz del famoso arquitecto Mimar Sinan. Aga fue el jefe de los arquitectos imperiales (mimarbashi) de la corte otomana y sirvió a las órdenes de tres sultanes durante cincuenta años, entre 1538 y 1588. Todas sus obras resumen la arquitectura otomana durante su esplendor, y la belleza de sus trabajos dieron un cambio a la concepción estética del Islam.

Cabe aclarar que ésta mezquita fue un proyecto a largo plazo, comenzando a proyectarse en 1603 y finalizando totalmente su obra en 1617. Se encuentra ubicada en el centro de la ciudad, cerca del palacio de Topkapi, frente a la Iglesia de Santa Sofía, separadas por un bellísimo jardín.

La mezquita azul es la mas grande y hermosa de Estambul. Durante su construcción se tuvo mucho cuidado de los materiales que utilizarían para su construcción y decoración. Se utilizaron 21.043 azulejos, todos ellos hechos en los talleres del palacio real, las alfombras que fueron colocadas, se tejieron en los telares imperiales, y además trajeron del extranjero los cristales de las lámparas de aceite que hoy se puede apreciar en esta mezquita.

Posee cinco puertas a través de las cuales se encuentra el patio exterior de la mezquita. Se puede utilizar también, la puerta que está en el lado norte, debajo del patio interior, donde se puede encontrar las fuentes de abluciones. Por la parte central del patio se puede apreciar un increíble sardivan, una fuente de abluciones, que posee forma hexagonal con seis columnas de granito que forman el peristilo( siete por un lado y ocho al otro lado), y también hay construidas treinta cúpulas pequeñas. Al sureste de la mezquita se construyó una rampa, con el fin de que el sultán tuviera acceso directo a su habitación.

La Mezquita azul no sólo es la más grande de Estambul, sino que además es la única en toda Turquía que tiene seis minaretes, lo cual le adhiere un valor especial entre las mezquitas otomanas. Cuatro minaretes se encuentran en las esquinas del palacio, y cada una de ellas posee tres balcones, los otros dos minaretes se encuentran en el patio y poseen dos balcones.

El nombre de Mezquita Azul se debe al color azul vivo y verde de los mosaicos que decoran la parte superior y las cúpulas de la mezquita.

Corresponde históricamente referirse al período de la Edad Media, donde es característico la relación que existió entre el arte y la religión. Era mayor el desarrollo de las obras artísticas que eran apoyadas por las instituciones religiosas, mientras que a las otras se les daba una menor importancia y no alcanzaban el auge máximo, esto de debía a que las fuentes financieras necesarias para el desarrollo de las mismas estaba en manos de las instituciones religiosas, así sea musulmanas o cristianas.

Por un lado estaba la Iglesia Cristiana, que daba permiso a las representaciones por imágenes, a la realización de estatuas, al desarrollo de la música para el coro, y por ello estos aspectos evolucionaron increíblemente durante este período. No obstante, la religión musulmana no permitía la representación de imágenes, tampoco utilizaba cantos en sus ritos, y así fue que estos aspectos tuvieron un poco desarrollo. Sin embargo, tuvo un extraordinario desarrollo en otros aspectos del arte, como la artesanía vidriera, la caligrafía, la alfarería, las tallas de piedra y madera en los espacios interiores y exteriores, arte característico de la religión musulmana que tuvo un gran auge, en lo cual el Cristianismo no participó.

La fachada del edificio da una impresión elegante que contraste con su gran tamaño. La cúpula central y las semicúpulas tienen un increíble interior. Para lograr darle un aspecto más armónico se redondearon las esquinas y los bordes de la mezquita. Los pilares dentro del edificio forman un conjunto cuya pesadez está hábilmente suavizada.

En la mezquita hay en total 260 ventanas. Los cristales han tenido que ser cambiados, ya que no han podido resistir el paso de tantos años. La cúpula, de 23.5 metros de diámetro, culmina a 43 metros y descansa sobre cuatro arcos ojivales y cuatro pechinas planas; la sostienen cuatro enormes columnas acanaladas de 5 m de diámetro, divididas a media altura por un anillo. La piedra negra situada en el mihrab fue traída de Kaaba, ciudad sagrada de los musulmanes. Al lado del mihrab se encuentra el minbar, se asemeja a un púlpito, un claro ejemplo de la escultura otomana, que servía para dar sermones. La Müezzin Mahfili es una copia de La Meca, y se encuentra delante del minbar.

En la parte izquierda se encuentra el lugar donde rezaba el sultán, llamado la Hünkar Mahfili que significa la galería imperial. En las paredes se abren las tres galerías dedicadas al uso de las mujeres y a las reuniones religiosas, excepto en la pared de la Kibla.

La Mezquita azul es uno de los lugares más magníficos de Estambul, recomendado para conocer y maravillarse de su fabulosa estructura y decoración sin importar la religión de la que uno sea.

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