Oporto, la antigua frontera del mundo

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En efecto, hace poco más de 500 años, el hombre común llegaba hasta Oporto y ya podía decir que había tocado los confines del mundo pues en aquella época se creía -entre otras cosas- que la Tierra era plana y que todo terminaba en las costas de Portugal. El tiempo y Cristóbal Colón se encargaron de demostrar que no había nada más alejado de la realidad.

Entonces, por qué no viajar a esta antigua cuna de marinos lusitanos que un día fue el confín del mundo y comprobar cómo esta ciudad portuaria ha conservado sus tradiciones y cómo algunos de sus rincones han sabido eludir implacable paso del tiempo. Al pasear por sus calles, todavía se pueden ver zapateros y artesanos como si abriéramos un pliegue de la línea espacio-temporal.

Y no sólo los personajes han sido suspendidos en el tiempo, sino también los detalles arquitectónicos, aquellos tejados o balcones cerca del puerto por ejemplo. No en vano Oporto es la segunda ciudad más importante de Portugal, sólo por detrás de la capital Lisboa. La ciudad se encuentra al norte del país, justo donde el río Duero se entrega al Océano Atlántico.

La historia de Oporto se empieza a escribir con el establecimiento comercial llamado Cale que habría sido fundado por un argonauta griego del mismo nombre que llegó hasta esa zona. Sin embargo, el acceso a ese lugar no era óptimo y el centro comercial se trasladó a donde se pudiera construir un puerto. Hacia el año 417, el puerto se asentaba sobre la actual ciudad de Oporto. La mejor manera de llegar a la ciudad es a través del Aeropuerto de Francisco Sa Carneiro, situado al norte de la ciudad.

Una vez en Oporto, nos podemos movilizar rápida y económicamente a través de las líneas de buses y tranvías que cubren toda la ciudad. El alojamiento en la ciudad nos presenta una oferta variada. Tenemos desde los más exclusivos como el Sheraton Porto Hotel And Spa, de magníficas vistas, y el Palace Hotel Do Bussaco, ubicado estratégicamente en las afueras de Oporto, hasta las opciones intermedias y económicas como Andarilho Oporto Hostel, ubicado en el centro, o el Residencial Costa Do Sol Hotel, ubicado en el corazón comercial de Oporto.

Una vez instalados, es buena idea empezar conociendo el Centro Histórico de Oporto que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Basta con caminar por el barrio de la Ribeira para ser testigos de la magnífica arquitectura de cada una de las fachadas que conforman este entramado. El monumento que define la ciudad es la Catedral de Porto desde la cual obtenemos magníficas vistas del Centro Histórico y la bahía.

Otro lugar imperdible en un viaje a Oporto es la Cueva de Vino de Oporto de Vila Nova de Gaia. Allí podemos probar los más famosos vinos de la región en el más de medio centenar de compañías vinícolas que se asientan en la zona y que ofrecen tours organizados y sesiones de degustación. Obviamente no debemos salir de la “cueva” sin probar el vino de Oporto.

Luego podemos ir a Bolhao Market, un mercado al aire libre donde podemos comprar excelentes quesos, aceitunas y pan fresco que nos servirán de fiambre para continuar nuestra visita por la ciudad. Oporto es conocida también por ser una ciudad de muchos puentes. Hay que conocer el Ponte das Barcas, el primero en ser construido sobre el río Duero. También está el Ponte Maria Pía, edificado por la empresa del famoso Eiffel.

Luego hay que ver el Ponte de Arrábida, el Ponte Do Infante y el Ponte Luiz I que presenta dos tableros. Finalmente está el Ponte de Freixo. Siguiendo la vista a Oporto, es momento de darle un espacio a la cultura y visitar Soares Dos Reis National Museum, un museo donde se puede apreciar lo mejor de la pintura y escultura portuguesa de los siglos XIX y XX. Luego podemos dirigirnos al Museo Serralves de Arte Contemporáneo, que cuenta con excelentes colecciones de arte moderno y contemporáneo tanto de artistas lusos como de artistas internacionales de la talla de Andy Warhol.

Otro museo para visitar es la Casa del Infante que data del siglo XIII. También hay que ir al Museo de Transportes y Comunicaciones que nos muestra los inicios de esta disciplina. Si somos amantes de la música debemos ir a la Casa de la Música, una de las salas de mejor acústica del mundo. La oferta de ocio también se hace presente en Oporto. Por ejemplo podemos ir de compras en la ciudad y lo mejor es ir a Rua de Santa Catalina, en el centro de la ciudad.

Aquí vemos un conglomerado de tiendas además del Centro Comercial Vía Caterina. También debemos darnos tiempo para visitar los mercados al aire libre muy famosos y concurridos en Oporto. En estos mercados podemos hallar las artesanías del pueblo de Oporto, entre las que destacan los azulejos pintados a mano.

También debemos darnos un tiempo para conocer algunos restaurantes como el Churrascao Do Mar o el Chez Lapin, especialistas en comida marina y platos típicos portugueses respectivamente. En cuanto a la vida nocturna, en la misma Ribeira encontramos gran cantidad de bares y clubes donde pasar una buena noche.

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