Una comida de cuento en Marrakech

cous-cousUna comida de cuento en Marrakech

Marrakech. Nada más pronunciarlo ya suena exótico. Te adentras en ella y sabes que nada volverá a ser igual. Cada escena que vivas aquí se grabará entre las mejores hojas de ese cuaderno de apuntes imaginario de todo viajero. ¿Quién sino Marrakech puede presumir de ser una de las capitales más prestigiosas del antiguo imperio marroquí?

Viajar a Marrakech es sinónimo de adentrarse en un mundo de calles mágicas, de impresionantes mercados, impregnado de la música más hechizante. Un mundo de personajes sacados de una novela: artistas, encantadores de serpientes, músicos, saltimbanquis,… Y en medio de este marco de aventura y misterio un mundo de intensos calores, aromas y sabores inolvidables: la gastronomía de Marrakech. ¿Te atreves a probarla?

Es imperdonable trasladarse a Marrakech y no tomarse un tiempo importante sentado a la mesa disfrutando de su comida elaborada a base de especias y otros sabores intensos. La variedad de platos e ingredientes es muy amplia y, lo que es más importante, asequible a todos los bolsillos.

El rey indiscutible es el cous – cous, conocido internacionalmente. Aquí, sin embargo, lo probarás en todo su esplendor. Nada que ver con las versiones que hayamos podido probar en España. Se trata de un plato elaborado con una pasta de sémola y harina de trigo, presentada en un recipiente de barro en cuyo fondo se colocan verduras condimentadas con especias. El más demandado: el cuos-cuos Saykout.

Pero hay muchas más opciones disponibles como el Djaja Mahamara, una carne de pollo estofada con almendras, sémola y pasas o las deliciosas albóndigas de carne picada Kafta. El Míchoui, un cordero entero asado a la brasa, tampoco te dejará indiferente.

El Tajine es otro de las variedades más demandadas. Se trata de un plato compuesto de carne de buey, cordero o pescado, asado en una cazuela de barro con almendras, ciruelas, legumbres y verduras, y adobado con canela o azafrán.

Y como bebida, por supuesto, no podrás olvidar el suculento tí moruno o de hierba buena. Después de probar todo esto tu digestión será un poco más lenta de lo habitual pero el “bocado” habrá merecido la pena. ¡Bon appetit!

share Button

Deixe uma resposta