Rótterdam, ciudades portuarias más importantes del mundo

1-rotterdamRótterdam, ciudades portuarias más importantes del mundo

Las ciudades portuarias tienen un encanto particular. Más allá de las leyendas urbanas como aquella que reza que los marinos dejan un amor en cada puerto, un puerto siempre es sinónimo de romanticismo. Cuántas parejas se enamoraron y terminaron uniéndose para siempre bajo el amparo de un inocente paseo nocturno por el puerto. Cuántas obras artísticas desde libros hasta cuadros o fotografías tuvieron como núcleo centrífugo un puerto.

Los niños también suelen divertirse en los puertos, anunciando o simplemente quedando a la expectativa de la llegada del próximo barco y, en general, cualquier persona puede disfrutar de un paseo por el malecón o el muelle de las ciudades portuarias bajo el crepúsculo de la tarde. Una ciudad portuaria que nos presenta esta y otras tantas posibilidades es Rótterdam.

Se trata de una ciudad portuaria de grandes dimensiones -dicen que es el segundo puerto más grande del mundo sólo por detrás del puerto de Singapur- y la segunda ciudad más importante de Holanda, por detrás de la capital ímsterdam. Dispone de una gran variedad de hoteles, Rótterdam se encuentra situada al suroeste de los Países Bajos, a orillas del río Maas, cerca de la ciudad de La Haya.

Se trata de una ciudad bastante activa con un centro cultural y económico con mucho que ofrecer como eventos y desinhibida vida nocturna, además de la posibilidad de ir de compras mientras se disfruta de una arquitectura en la que parece no haber quedado fuera ningún estilo ni ninguna inspiración. Rótterdam ya destacaba como un importante puerto a finales del siglo XVII como parte de “la edad de oro de los Países Bajos”, obteniendo beneficios de las rutas comerciales con sus colonias.

Pasó poco tiempo antes de que la demanda los sobrepasara teniendo que ampliar el puerto a lo largo del río Maas. Fue así que se construyó el Canal Nieuwe Waterweg para poder acceder al Mar del Norte con grandes navíos de carga. Gracias a estas obras de ampliación fue que la ciudad tuvo un gran impulso económico durante el siglo XIX. Ya en el siglo XX, Rótterdam no se salvó de los estragos causados por la Segunda Guerra Mundial y fue ferozmente bombardeada quedando prácticamente destruida.

Luego de esto, la ciudad fue reconstruida con un diseño nuevo y más moderno, mezclando diversos estilos arquitectónicos que hoy en día aún podemos apreciar por sus calles. Quizá esta sea la mayor diferencia entre el centro de Rótterdam y la mayoría de los centros históricos que se pueden ver en los demás países europeos, casi todos a la luz del barroco donde siempre confluyen iglesias, museos, bazares y comercios, además de viviendas y oficinas en una suerte de caos propio de un período formativo.

En Rótterdam la estampa es distinta y todo parece haber pasado al siguiente nivel, al orden a partir del caos, donde la planificación parece haber sido la palabra clave. Vías, aceras y ciclo vías están perfectamente delimitadas y señalizadas, sin que esto suponga un descuido de lo arquitectónico. Muy por el contrario, nos sorprenderemos cuando, estando en Rótterdam, miremos a un lado y a otro, encontrando siempre algo que nos llamará la atención.

Lo primero que llama la atención en Rótterdam es el Puente Erasmus, que se afirma es la respuesta a la Torre Eiffel de París y al Harbour Bridge de Sydney, Australia. Este puente es llamado “el cisne” por los habitantes de Rótterdam que lo vieron inaugurarse apenas en 1996 y que se ha convertido en poco tiempo en símbolo de la ciudad. Pero antes de recorrer Rótterdam debemos buscar hotel. La mejor opción puede ser el Westin Hotel, un hotel exclusivo que se encuentra en la torre Millenium y que goza de excelentes vistas de la ciudad.

Otra opción es el Golden Tulip Rótterdam Centre con vista al río y al puente Erasmus. Si buscamos una opción económica entonces debemos alojarnos en el Hotel Bienvenue, detrás de la estación central y muy cerca de los atractivos de Rótterdam. Uno de los atractivos de Rótterdam son los llamados “spidos” que son las embarcaciones que nos permiten dar un paseo por todo el puerto de la ciudad.

En Rótterdam también podemos ir al Zoo y el Oceanium, el famoso zoológico de la ciudad en donde podemos explorar la naturaleza al aire libre y ver a animales de distintas partes del mundo. Luego hay que ir al Euromast, la torre más alta de Rótterdam desde donde obtendremos una magnífica vista de la ciudad. Con casi 200 metros de altura, cuenta además con una torre anexa, la Space Tower, donde hay varias atracciones.

Si queremos un poco de arquitectura moderna debemos ir a ver las Casas Cúbicas. En Kunsthal encontramos un centro artístico también de particular arquitectura, que se suma a las muestras artísticas de diversas temáticas que allí se encuentran. También es famoso el Museo Van Boymans Van Beuningen con una interesante colección que va desde el arte medieval hasta el arte moderno. En los Países Bajos, son famosas las flores y es buena idea visitar el Vivero Trompenburg, que cuenta con una variedad impresionante de especies. Luego podemos ir al Tropicana, un agradable espacio con lagunas y piscinas con olas, rodeado de vegetación tropical, todo a una temperatura constante de 30 grados centígrados. Rótterdam también es conocida por ser una ciudad con un circuito nocturno bastante tentador.

La zona conocida como Nieuwe Binnenweg nos ofrece muchos bares donde empezar a calentar motores antes de ir a los clubes. Podemos empezar en el Jackie Club tomando unos tragos al ritmo del jazz y el house, antes de acabar en el Now & Wow, el club más concurrido de Rótterdam.

Share Button

Deja un comentario